Artículos

Figuras políticas de Latinoamérica: Evita Perón


Por: Stephanie Ávalos

 

 

María Eva Duarte nació en Los Toldos, Argentina en 1919. Hija ilegítima de Juan Duarte y de Juana Ibarguren, vivió pobremente en su pueblo natal hasta que a los dieciséis años emprendió su búsqueda por una nueva vida en Buenos Aires. Ya en la capital trabajo como vedette y en pequeñas estaciones de radio donde empezó a ganar popularidad. Sin embargo, su vida y su imagen sufrieron un cambio radical cuando se casó con Juan Domingo Perón. Tras una infancia proletaria, una carrera sin mayor éxito, y una relación escondida con Perón, Eva sería la heroína del peronismo. Como primera dama de Argentina ayudó a organizar el movimiento de los trabajadores a los cuales llamaba sus descamisados, y consagró el derecho al voto de la mujer. Es así como ganó seguidores y gran acogida popular, sin embargo también ganó la enemistad de las clases pudientes que se veían afectados, o mejor dicho, no se veían beneficiados por la política de los Perón. Evita escribe varios ensayos sobre su obra y su empatía política. Entre esta colección de ensayos recopilados en La Razón de mi Vida se encuentra “Noche Buena y Navidad.” En este ensayo Evita evoca el espíritu solidario del gobierno con los descamisados y se ve en el también reflejadas las técnicas de persuasión retóricas que la autora emplea en sus ensayos.
Este ensayo trae un mensaje político en el contexto de una época de familia y espiritualidad. Es un momento donde las necesidades se acentúan y los actos filantrópicos van mas apercibidos. En 1950 el gobierno de Perón decide dar a los hogares de los descamisados sidra y pan dulce de “Perón y Evita”, como una manera de estar presentes en los hogares de sus protegidos y así también mandar un mensaje de solidaridad con el pueblo. Evita escribe en respuesta a las criticas de las elites a sus demostraciones de simpatía con los menos aventajados. Mediante este ensayo también se permite responder a las criticas sobre su falta de religiosidad.
En “Noche Buena y Navidad” Evita proyecta la imagen de ser una voz del pueblo entre la elite. Esta conciente de su posición privilegiada, pero muestra preocupación por aquellos que no comparten su situación, mas como una responsabilidad que como un acto de compasión. También se muestra como una voz critica e impugnativa a los reclamos de las elites, y utiliza un tono informal cuando dice: “Ladran? ¡Señal que cabalgamos!” (215). Así manda un mensaje de éxito, el cual se mide con los reproches de las élites. La imagen de Evita es la de una mujer del pueblo, que junto a su esposo trabajan por los menos privilegiados. Juntos proyectan una imagen proteccionista. Ella se refiere a los ”descamisados” como una madre habla de sus hijos: “Si alguna vez lo molesto a Dios con algún pedido mío es para [eso]: para que me ayude a dar la vida por mis descamisados” (219). Se muestra también como una adversaria de los ricos con frases como: “No se dan cuenta los mediocres que nuestra sidra y nuestro pan dulce son más que un símbolo de nuestra unión con el pueblo” (216).
El mensaje de Evita en este ensayo apela a la sensibilidad del lector por su interés en el grupo mas desprotegido de la sociedad, los “descamisados.” Más aún porque Evita dirige este mensaje en una época especial. El lenguaje que utiliza Evita para referirse a los “descamisados” es siempre maternal, mientras que se refiere a las elites como “adversarios” y los califica de “mediocres.” El ensayo esta dirigido a sus simpatizantes, es por eso que el lenguaje y el estilo del texto es bastante sencillo y accesible. Por otro lado también utiliza la fecha –Navidad— para evocar a Cristo y empatar el mensaje de amor de Jesús, con su misión y obra con los descamisados.
​Evita Perón se convirtió en la heroína de los pobres y en la cabeza del movimiento peronista a favor de los descamisados. El gobierno de Perón tuvo gran acogida y apoyo de el pueblo a pesar de haber encontrado gran posición de parte de los grupos mas pudientes, lo cual le permitió a Perón ser electo en tres ocasiones Las palabras de Evita revelan no solo su simpatía por el pueblo sino también su pasado y su vida como parte de los “descamisados.” La ensayista no solo alude a la emociones sino también a la espiritualidad, se muestra como una católica de obra y no solo de palabra.
​Evita simpatiza con aquellos que viven una realidad como aquella que ella alguna vez sufrió. Los Perón saben recordar al pueblo sobre su “luch[a] por la felicidad de los descamisados” (217) con símbolos como la sidra y el pan dulce de “Perón y Evita”. El pan dulce de Pascua simboliza no solo su presencia en el hogar de los argentinos sino también, es una manera de decirles ‘somos nosotros quienes ponemos el pan en su mesa’ o como dice Evita en el ensayo “[…] es un símbolo de nuestra unión con el pueblo.” (216) A través de sus ensayo Evita se comunica con sus protegidos y responde a sus críticos. Es mediante estas herramientas de comunicación que los Perón logran crear una imagen conjunta de patriotismo y solidaridad popular en Argentina.

Anuncios