10 cosas que debes hacer al limpiar tu clóset


Hace unas semanas comencé a ordenar mi clóset y la verdad me di cuenta de que ya no tenía espacio para nada más. Me pregunté a mi misma, ¿Uso todo lo que está aquí? La respuesta fue: no. Tenía vestidos que no me había puesto en años. Por un momento, me sentí en el capítulo de Sex And The City cuando Carrie se prueba todo su clóset para saber qué botar, qué guardar y qué usar, solo faltaban mis amigas para darme el visto bueno.

Foto tomada de: Janne in Wonderland

Durante unas semanas esa ropa que saqué se quedó en un rincón de mi cuarto y, de repente, un día que no sabía qué ponerme, vi una falda y mi día se iluminó. Así nació este look:

Sí, muchas veces tenemos cosas que no queremos y definitivamente las tenemos que sacar de nuestra vida pero, debemos estar seguras de que en un futuro no vamos a decir “Me hubiera puesto con esto”. Por esta razón les traigo los tips de qué sacar de tu clóset y qué no:

  1. Saca todo en tu clóset:
Foto tomada de Pinterest

Saca todo lo que tengas en tu clóset. De paso aprovecha para limpiar cajones y repisas, muchas veces no nos damos cuenta pero muchos espacios se van llenando de polvo con el tiempo. Cuando tengas todo afuera, comienza a analizar la ropa, lo que no te convence déjalo a un lado.

  1. Analiza todas las formas en cómo te podrías poner algo:
Foto tomada de: iStock

Eso que no te convencía en el paso anterior es lo que tienes que dejar para analizar. Tienes que ver todas las formas con las que podría ir en un outfit. Trata de hacer hasta las combinaciones más raras. También, puedes ver en qué se podría convertir una prenda. Yo tenía un pantalón que me apretaba mucho y un día decidí cortarlo y hacerlo falda, así que piensa cómo la reutilizarías.

  1. Bota lo que está dañado:
Foto tomada de: VIX

Si tienes algo roto que has dicho cien veces que lo vas a ir a “arreglar”, pero ha pasado muchísimo tiempo y sigue ahí, es porque, definitivamente, es una prenda que no tiene la menor importancia en tu vida y es mejor que te deshagas de ella. Esto aplica hasta para las prendas que están sin botones o con cierres dañados.

  1. Evita la nostalgia:

De pronto llega esa prenda que te hace recordar tus mejores épocas de colegio, y que se ha quedado ahí por pura nostalgia. Acéptalo, no te la has puesto desde el colegio y no te la vas a volver a poner y, probablemente, no te queda igual.

  1. Ropa que no te queda:

A menos que hayas empezado un programa para bajar de peso o engordar (cualquiera de las dos formas se aplica en esto) no deberías tener algo que no te queda y no te hace lucir bien. Deja de lado esa ropa y busca lo que sí te acomode.

  1. Pijamas viejas:

No importa qué tan cómoda sea, si está vieja es decir: deslavada y con huecos, se tiene que ir. Esto aplica también para ropa interior.

  1. Vestidos de dama de honor:
Foto tomada de: Pinterest

Puede que te recuerden un momento lindo, pero seamos honestos, ¿Quién ha repetido un vestido de Dama alguna vez en su vida? Depende de cómo sea, pero la verdad es una prenda con la que quizá fuiste fotografiada miles de veces en el evento especial de alguien más. Sigue el ejemplo de Jane en 27 Dresses y déjalos ir.

  1. Ropa muy corta:

La verdad esta depende de los gustos. Personalmente antes me encantaban los vestidos cortos, pero ahora cuando me los pruebo me siento incómoda. A menos de que sean vestidos que te queden como blusa larga puedes quedártelos, de lo contrario deséchalos.

  1. Zapatos Incómodos:
Foto tomada de: Pinterest

Todas amamos los zapatos. No hay nada mejor que entrar a un clóset lleno de zapatos (que te queden). Si no puedes caminar con estos zapatos o te lastiman, lo mejor es que los dejes de lado.

  1. Si no lo has usado hace un año:

Con esta falda me pasó que no la había usado nunca y me la compré hace más de un año. Por eso estaba en mi esquina de la ropa que ya no quiero. La decidí conservar porque la empecé a analizar (paso 2), busqué todas las posibilidades con las que la podía usar y, la verdad, me funcionó.

Muchas veces tenemos muchísima ropa. Aún así, todos los días decimos que no tenemos qué ponernos. Todo está realmente en ver cómo reutilizar lo que ya tienes y darle diferentes usos. Finalmente, si no te convences del todo recuerda que muchas veces las cosas que ya no utilizamos, pueden ser el tesoro de alguien más.

 

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