Mi momento mágico


Hoy hace un año Emilio y yo decidimos darnos el sí ante Dios. He pensado mucho en cómo compartirles lo que fue ese momento para nosotros, y qué mejor que hacerlo por nuestro aniversario.

Nos casamos el eclesiástico un año y medio después de nuestro matrimonio civil. Para muchos fue demasiado tiempo después, pero para mi fue el tiempo perfecto. Después de nuestro civil, nos fuimos a vivir a California, por lo que planear algo con muy poco tiempo de anticipación y desde lejos no habría sido buena idea; por otro lado, en ese año y medio Emiliano creció más y su presencia fue mágica, todo lo que podíamos pedir.

Iglesia: Iglesia de Tababela

Recepción: Casa de Campo

Fotógrafo: Alexis Zurita

Maquillaje: Daniela Córdova

No soy madrugadora, no sé si fueron los nervios pero ese día me desperté muy temprano. Emiliano fue a dormir con Emilio, ya que por los preparativos pensamos que si yo me quedaba con él iba a ser más complicado poder hacer todo. Eran las 08h00 y me di cuenta que no tenía los ramos de las damas, por lo que corrí a comprar flores (pensando que YO los iba a poder hacer), por suerte llegué a un lugar en el que me ayudaron con los bouquets. Un par de horas más tarde, me di cuenta que me había olvidado de imprimir los números de las mesas, por lo que mi mañana fue realmente caótica, de un lado para otro. Al medio día ya me encontraba en mi casa, la maquilladora llegó a los pocos minutos, al igual que el fotógrafo.

Comenzamos la iglesia un poco tarde, Emilio se retrasó, sí, esta vez no fue la novia la que llegó tarde. En ese momento mil cosas pasaban por mi mente. Quería ver a Emiliano y no sabía dónde estaba. Cuando eres la novia entras última y no puedes ver a nadie hasta que sales o hasta que llegas a la recepción. Alcancé a verlo y de pronto él comenzó a llorar, creo que eso me puso aún más nerviosa. La verdad tengo que aceptar que de lo que más me acuerdo es del momento en que Emilio y yo nos dimos el sí, ese sentimiento único de que, por más de que ya estábamos casados un año y medio, esta unión era aún más especial y reafirmaba todo lo que sentíamos el uno por el otro. Ese preciso momento es el que jamás voy a olvidar.

Llegamos a la recepción y los nervios se fueron. Nos tomamos las fotos respectivas, entre nosotros y con nuestros amigos. Entramos al salón principal y todo estaba tal y como yo lo había pedido, la decoración era exactamente como me la imaginé, la comida estuvo deliciosa y pudimos festejar junto con nuestros familiares y amigos más cercanos.

Llegó el momento del primer baile. Bailamos una de las primeras canciones que Emilio me dedicó cuando empezamos a salir El Misterio de Fondo Flamenco y para pasar a la fiesta bailamos otra que me había dedicado Te Encontré de The Vega.  y, creo que ese momento es el que más lo recuerdan las personas que asistieron. Emiliano nos daba vueltas a Emilio y a mi mientras bailábamos y parecía un momento de película, pero fue totalmente natural.

Sé que tener un hijo antes de casarte no es lo que todos buscan, sin embargo, creo que el haber compartido con Emiliano ese día lo hizo más especial ya que los dos estábamos con la persona que más amamos en la vida. Estas son algunas de las fotos que representan lo que fue ese día tan especial. Es un día que jamás volverá, pero que nos unió por siempre.

 

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